La cultura, la escritura, la lectura y su fomento son los pilares del Blog.
Las entradas del Blog son principalmente:
| Presentaciones online de libros | Aportación de poesía y relatos originales | Recomendaciones culturales y de lectura | Opinión y crítica literaria | Programas de fomento de la lectura y la escritura |

Los miembros del Blog tienen libertad en sus opiniones siempre que se ajusten a la temática y cumplan con unas normas básicas de respeto y de ética.
En nuestro Blog se valoran todas las ideas de los miembros y se trabaja en equipo.
Se permiten nuevas incorporaciones mediante la proposición de los integrantes.
| contacto |

viernes, 12 de junio de 2009

Almoneda


La llave de hierro estaba tan oxidada que costaba hacerla girar en la cerradura, demasiados años sin usar. Al fin, la puerta se abrió, estaba encajada y tuvo que darle un empellón seco, luego aquel sonido desagradable de la madera arrastrándose por el suelo, en el último intento, pensó ella, de preservar el recuerdo, la burbuja del pasado, puerta guardiana, centinela de la historia de su propia familia.

Tuvo la sensación de cruzar el umbral del tiempo, volver a sus quince años. De pronto, revivieron aquellas sensaciones que creía perdidas, pudo comprobar que estaban allí, en cada grieta de la pared, en cada surco de su memoria: el aroma del cocido de la abuela, el sonido de su voz contándole viejas historias, la hora sagrada de la novela “Simplemente María” que juntas escuchaban pegadas a la radio mientras la abuela hacía interminables labores de crochet. Veranos de paseos por la vega, de hurtar ciruelas y salir corriendo, de suspensos en matemáticas y exámenes en septiembre, de amores que duraban lo que duran las vacaciones. Una tarde, cogiendo moras de zarza, su primer beso.

Las escaleras crujían al subir a los dormitorios; en el cajón de una vieja cómoda encontró una caja metálica llena de cartas, gastadas cartas, que su abuelo escribía desde Hessen (Alemania), donde emigró en busca de sus sueños.

Arturo apuntó la posibilidad de convertirla en casa para turismo rural, pero ella desechó la idea, mejor venderla, el dinero les vendría bien, iría al pueblo y haría los trámites necesarios. Ahora, allí sentada, en aquella cama de colchones de lana y dorado cabecero, se preguntaba ¿Cómo tener la fuerza suficiente para desprenderse de aquel legado? ¿No sería un sacrilegio hacer almoneda de todo aquello?.

Abrió las ventanas de par en par y dejó entrar el sol del mediodía; entonces, la luz insufló vida y como una corriente se extendió por todas las habitaciones, la casa no estaba deshabitada, sólo dormía. Oyó el cacareo de las gallinas en el corral, un trajín de pucheros en la cocina, y, de fondo, la melodía anunciadora de la novela en la radio.

Tal vez a sus hijos les gustaría venir una temporada al pueblo durante las vacaciones. El testigo que tenía en sus manos no era ni para siempre, ni para ella sola, era el cordón que la unía a la historia de los suyos.

Imagen: Una casa en el pueblo de Maribel Florez Bielsa

jueves, 11 de junio de 2009

Perseguido

Los viejos cordones deshilachados de mis zapatos reptaban por las frías baldosas de aquel suelo de motel.
Parecían querer salirse de los pasadores, como perros atados a un árbol zafándose de sus correas.
Todavía podía sentir el palpitar de mi corazón latiendo confuso y descordinado con relación a mi respiración.
Estaba magullado, drogado y en busca y captura por aquellos mercenarios infames.

-Click.

Desde mi silla percibí el sonido leve de una campanilla anunciando que el ascensor se ponía de nuevo en marcha. Mi patata se volvía a avivar. Un escalofrío recorrió mi espinazo llegando hasta el talón.

Contemplo fijamente al cuadro de la pared; es un cuadro grande, hermoso, con la figura de un payaso.
Tiene una mirada melancólica como si quisiera decirme algo, lo noto un tanto acongojado.

-Debo estar alucinando...

Tenía que ocultarme en algún sitio que fuera medianamente seguro.
Me levanto torpemente y piso uno de mis cordones con el otro zapato, con el consiguiente traspié y estruendo, a la vez que vuelve a zumbar el maldito sonido de la campana del ascensor.

-¡Crash!.

He destrozado involuntariamente el espejo del armario con mi cabeza de alcornoque y mi torpeza habitual.
Me sangra abundantemente mi mano derecha, la abro y cierro, siento el pulso enérgico.
Retiro desde el suelo de un zarpazo las cortinas y me asomo al balcón.

-Mierda, demasiado alto- rumio para mí.

Sopeso la posibilidad de invadir la terraza de al lado, pero tarde o temprano me encontrarán.
Mi visión se vuelve borrosa y siento como mi tensión comienza a bajar.

Lo único que recuerdo cuando me desperté fue un agrio sabor en los labios, ese día comprendí a qué sabe mi propia sangre...

Microrrelato de Ayer

Un rosal de exuberantes rosas amarillas, una mesa, un aparador, tres sillas... Sollozos de mamá que, resignadamente, repite: ¡Si se lo han llevado todo! ¡Si no tenemos nada! Y papá que, abrazándola, balbucea: Pero estamos vivos, Blanca, y a salvo nuestros hijos: estamos, al fin, en nuestra casa.
Y aquella mocosa que era yo, perdida en un laberinto de inocentes interrogantes, con la memoria en las manos de vivencias jadeantes en mi corto pasado: otra casa, un lagar, uvas pisoteadas, un chorrito de mosto que, espeso y dulzón, sale de una gran presa día y noche y aquel hombre grande, de gorra y tosca voz, de ojos saltones y nariz amoratada, repitiendo a voz de grito: Antes de que se acabe la guerra, tenemos que ver la sangre de los malditos fascistas correr por las calles.
Una niña de trenzas que saborea sopas de pan mojadas en un plato con aceite. Y yo, junto a ella, mirándola de reojo, compartiendo el mismo rayo de sol en aquel rincón del postigo y esperando a que se levante, deje el plato y poder recoger, con la punta de mis dedos, las migajas pegadas.
Mamá reza en voz baja: Que se acabe pronto la guerra, que vuelva papá.
Recuerdos de una noche, de una luz roja, de un despertar soliviantado, de unas palabras enfervorizadas de mamá que, a un tiempo, mira la hora negra de las tres de la madrugada, sonríe y llora: ¡Despertaos, hijos, y demos gracias a Dios: la guerra ha terminado!
María, Rafa y yo, arrebujados en la misma cama, desnutridos, expectantes, a dormivela, balbuceando sueños, preguntamos: ¿Cómo lo sabes? ¡Las Ánimas Benditas me han avisado! La guerra ha terminado.

Y un rosal de exuberantes rosas amarillas, una mesa, un aparador, tres sillas... Sollozos de mamá que, resignadamente, repite: ¡Si se lo han llevado todo! ¡Si no tenemos nada! Y papá que, abrazándola, balbucea: Pero estamos vivos, Blanca, y a salvo nuestros hijos: estamos, al fin, en nuestra casa.






miércoles, 10 de junio de 2009

Mi nueva Obra


Queridos amigos: Os quiero presentar una de mis dos recientesn obras, editada por Narcea S. de Ediciones. CUENTOS Y TEATRILLOS EN VERDE.
Al escribirla, me fijé como objetivo prioritario el de promover, desde la lectura y escenificación, valores medio-ambientales, sociales, ecológicos, etc.

Creo que os guatará conocerla por las muchas aplicaciones que se le pueden dar de cara a crear conciencia responsable con la naturaleza y con todos los seres vivos del planeta tierra. Son guiones sencillos, amenos, divertidos... Gracias.






lunes, 1 de junio de 2009

VENTRÍLOCUO

Deslizaba la mano por la espalda de su monigote aparentemente inerte con absoluto respeto,
conforme iba subiendo la mano por el dorso, éste hacía lo propio con su cabeza hasta quedarse
totalmente erguido sentado en aquel desgastado taburete.
Era un ventrílocuo diletante.

Empieza la función:
-Ejem, buenas noches, soy Gretel pero no el de Hansel y Gretel, ni tan siquiera el inventor de las franquicias Gretel,
aunque a juzgar por el tamaño de mi panza ninguno de ustedes negaría que he arrasado con todas las cortezas del establecimiento.
-¡jajajajaja!
-No os riáis si no tenéis ganas, dejad de ser cínicos. Aquí no se os da bocadillo y bebida gratis por venir a verme.
-¡jajajajaja!, muy bueno- vociferaba uno desde el fondo del bar.

Tímidos aplausos...
-Pero que carajo, ¡esto es un espectáculo lamentable!.
-Bueno hoy os contaré un fragmento de la efímera historia de mi vida, en realidad, crecí en una familia humilde de un barrio destinado a la degradación diaria.
-Aunque el más tonto te hacía un reloj.
-Y yo era el más tonto entre los tontos, sin duda alguna; pero no sabía hacer relojes, mas bien sabía robarlos.
-Debía tener unos nueve años y unos dedos tan finos y ágiles como los de un pianista.
-Cada vez que acechaba a una posible presa, clavaba mis ojos en ella y no cesaba hasta que conseguía mi triunfo.
-Tenía muchos trucos, pero mi preferido era el de hacerme pasar por un vendedor de palomas blancas para soltarlas en bodas.

El público que abarrotaba el bar permanecía atento al títere, olvidando así el esfuerzo disimulado de aquel ventrílocuo por no mover sus labios.

-Las llevaba en dos jaulas, una en cada mano, el asa era de hierro oxidado y con el paso del tiempo
fue haciéndome una molestas llagas en las palmas de mis tiernas manos.
-No tenía mucho aprecio por las palomas, es mas, ya no aguantaba por mucho más tiempo ese graznido arrítmico e incesante.
-Y como cagaban, ¡joder!, era una sensación vomitiva, cada diez pasos tenía que vigilar mis impolutos zapatos entre
las rejillas de las jaulas para verificar que seguían en el mismo estado.

A lo lejos podía llegar a distinguir un acontecimiento en aquella iglesia centenaria.
-Una boda, esta es la mía -pensé ansioso-.

Me oculté como pude entre aquella marabunta de invitados, nadie parecía percatarse de mi presencia.

Ya estaba en el pórtico.

Había hombres y mujeres con trajes y vestidos finos y elegantes, todos reían, parecían divertirse; esperaban expectantes la salida de los novios mientras guardaban en sus puños granos de arroz.

Fijé la mirada en una pareja con aspecto nórdico.
-Estos son -asentí para mí-.

La salida de los novios no se hizo esperar, salían de la mano con sus caras radiantes de felicidad.
Y ahí estaba yo, cubriéndoles las espaldas a mis víctimas.

Solté las palomas al aire y todos los presentes se quedaron entusiasmados y boquiabiertos mirando al cielo.
Eso era precisamente lo que necesitaba......distracción.
A la vez que mi mano izquierda hurgaba ágil en el bolsillo trasero del pantalón del caballero, mi mano derecha escarbaba en
el fondo del bolso de la señora.
Ya tenía mis dos trofeos.
Me introduje ávidamente el botín en la faltriquera de mi pantalón y cerré las puertas de las jaulas.

Por las palomas no preocuparos, sabían de memoria el camino de vuelta a casa.
De algo servían aparte de defecar...

Aplausos.

OBJETIVO: MORIR

Le venían siguiendo los talones. Oía sus pasos precipitarse hasta la puerta. Desde la barandilla hizo un cálculo rapidísimo de la distancia que le separaba hasta el toldo del piso inmediatamente inferior. Podía conseguirlo si daba un salto seguro, con cuidado de no caer fuera de la superficie de aquella salvación de rayas verdes y blancas que le ofrecía el destino. No lo pensó dos veces, se precipitó hacia abajo, con el corazón en la boca y los dientes apretados. ¡Tuvo suerte! Se deslizó hacia el borde del toldo y de otro salto alcanzó la terraza del piso.

Acurrucado en un rincón, oía voces al otro lado de la puerta, intentó estirar el cuello y comprobar quién hablaba. Era una familia, dos niños de unos 3 y 7 años, más o menos, jugaban en la alfombra. Un hombre leía el periódico, mientras la mujer miraba el televisor, ambos tendrían unos treinta y tantos años. Sintió envidia.

Dudó entre seguir huyendo por el exterior del edificio o entrar y explicarles la situación, por otra parte poco creíble. El tiempo apremiaba y tenía que pensar. Si seguía saltando, se exponía a que algunos de sus perseguidores estuvieran esperándole abajo y que toda la operación se fuera al garete. Si entraba, la vida de esas personas podía cambiar para siempre, nadie les dejaría hacer preguntas comprometidas que pusieran en peligro el trabajo de años de investigación. Ni unos ni otros, permitirían que conocieran la verdad.

El futuro de esa familia estaba en sus manos, la premura de la decisión que tenía que tomar le hacía sentirse tan mal que súbitamente empezó a sudar. Oía pasos arriba, probablemente ya habrían descubierto el cadáver de su camarada y estarían asomándose por la ventana. Afortunadamente, el toldo le escondía.

Quedaba una tercera opción, siempre latente, para la que nunca se está preparado, la que se interpuso entre él y el deseo de formar una familia, de llevar una vida normal. Tomó una maceta y con una pinza de la ropa hizo un hueco en la tierra, metió el microfilm y lo tapó. No debían encontrar tierra en sus uñas, si le hacían la autopsia. Eran unos diez pisos, no fallaría. El siguiente objetivo era: morir. Lo demás, ya era cosa del azar.

sábado, 30 de mayo de 2009

MICRORELATO: MAMARRACHO

MAMARRACHO

Él, piel negra, ¡muy negra! Él, disfrazado de no sé qué, a pie de semáforo, ¡horas, muchas horas1, de pobreza y rigores, con la mano extendida de ventanilla en ventanilla.
Yo, en mi cafetería habitual, arrellanada en cómodo sillón, justo frente a él, piel blanca, buen desayuno y con mis Euros precisos en el bolsillo.
Él no me veía pero yo lo miraba. No, no –repetían gestos dentro de los coches.
En un instante de mi desconcierto, él y yo nos encontramos frente a frente:
-Dios se lo pagará, repetía de mesa en mesa.
-Si quiere –le sugerí-, puede tomarse un desayuno; lo invito.
De pie, como si temiera allanar terreno que no le perteneciera, se precipitó a mi generosa ofrenda.
Alguien, a medias palabras, exclamó: ¡Mamarracho!
Él, de piel negra, ¡muy negra!, disfrazado de no sé qué, a pie de semáforo parecía disculparse suplicante: ¡Dios se lo pagará! ¡Dios se lo pagará! Él, mamarracho, ¡maldita sea! en su nada existencial, tropezó con una piel negra, tropezó con la mala pata de un mundo perdido en el mapa de los hombres, tropezó con la vida.
Yo, en mi cafetería habitual, arrellanada en cómodo sillón, justo frente a él, piel blanca, buen desayuno y con mis Euros precisos en el bolsillo, sentí que él y yo éramos hijos de una misma creación, con tropiezos, sí, por distintos caminos y por primera vez en mi vida, me sentí auténtico mamarracho.

viernes, 29 de mayo de 2009

Concurso de relatos cortos en el Blog. Recordatorio



Os recuerdo que está abierto el plazo para el Concurso de relatos en el Blog de la Editorial e Imcrea, el lote de libros que hay como premio es fantástico.

Vuelvo a publicar las bases:

- Se permiten relatos cortos de alrededor de 300 palabras.
- Cada autor (miembro del Blog) podrá ingresar el número de relatos que quiera a modo de entrada.
- El tema será libre.
- Las votaciones las realizarán los propios miembros del Blog mediante comentarios y una puntuación de 0 a 10. El ganador se elegirá mediante la media de las puntuaciones, eliminando la más baja y la más alta para evitar recuentos malintencionados.
-Se deberá poner en etiquetas: concurso de relatos cortos, sin ninguna otra etiqueta.
-Si algún autor no miembro del Blog desea participar debe solicitarlo pulsando aquí

Y el premio...

Un fantástico lote de libros.

jueves, 28 de mayo de 2009

Desde la periferia. Cuento para despistados

Nunca había estado en una frutería de barrio pero tengo que decir que ha sido todo una experiencia alternativa para apuntar datos de tesis citadina.

De entrada, había que recoger un número para comprar la fruta pero el aparato expendedor estaba a prueba de personas altas. Una señora reclamaba contra la gracia escorada y “alta” del aparatito. Todas hablaban mezclando el cotilleo con las frutas: Los pepinos a cincuenta céntimos liados con el último escándalo de la nuera, los tomate rebajados y rojos con las vacaciones del vecino, y así todo el foro de la tienda.

Por un momento comprobé que todo estaba revuelto y colapsado en el estrecho espacio de la frutería “Mari-Sol”. Los dueños eran tan peculiares como el ugar: Ella, la frutera, una mujer atractiva, embarazadísima y con ganas de vender toda la mercancía; el frutero, un segundón con cara de buena gente que aceptaba resignado el papel de marido seguidor. Y en medio de todo un servidor que, por instantes, tenía ganas de desaparecer.

En un momento, sin saber como, los números cobraron celeridad. Todo se explicaba, la compradora compulsiva que estaba en traces salió desde el frente del mostrador,marido incluido, con un gran cargamento de verduras y hortalizas, como si se preparan para la guerra o para una "reventa" a domicilio. No era una verdulera, ni una “verdolaria”, era una compradora sin más con ganas de aprovechar las rebajas del miércoles. Sin ella, el reducido espacio de la tienda se amplió. Y la Mari-Sol descansó de semejante carga.

En un estremo, al lado de una caja de melones, la conversación seguían su ritmo, mecánico y casino, de críticas de barrio. Todas recitaban el mismo estribillo impenitente: la subida de los precios. Una paradoja, todas permanecían allí, gastando el dinero,fieles a la llamada de las rebajas de frutas y no en sus casas boicoteando la economía. Pero, a los españoles siempre nos privó lo prohibido, lo marginal, por esto aunque importaba reivindicar la tragedia de las amas de casa, mártires azotadas por la economía desastrosa del gobierno mundial, ellas estaban allí gastando lo que no tenían. Cosas que pasan.

Una verbena esta frutería,pienso que como cualquier otra. En sí todos los establecimiento de esta suerte tienen su cariz propio. De todas formas, este "tragín verdulero", resultaba ser un sufrimiento especialmente para los que vamos siempre con prisa. A lo mejor, para los antropólogos puede que estos lugares sean los mejores para medir-frustraciones sociales. A decir verdad, el espacio de este o de cualquier lugar, con verduras y frutos, es peculiar. Será porque el color verde es sedante.

Los libros digitales, ¿camino al éxito?


Parece que van encontrando un hueco a los libros digitales (los llamados ebooks). Los dispositivos de lectura digital como Papyre, Kindle o Cybook ya son aceptados —y casi venerados— por los usuarios de libros electrónicos, y comienza a ser una realidad la incursión del libro de bolsillo digital en la sociedad.

Para lograr esta incursión, se han tenido que superar varias pegas de esta tecnología: como la aparición de la "Tinta electrónica", una patente que evita el cansancio de los ojos. Tambien se ha reducido el peso de los dispositivos, y se ha mejorado las condiciones de lectura y la accesibilidad de los contenidos. La solución ha llegado en muchas ocasiones simulando la realidad física del libro en papel.

En estos dispositivos se pueden almacenar miles de títulos, descargarse de forma inmediata ebooks y audiolibros o encontrar contenido de libre dominio.

Siempre he pensado que los ebooks iban a terminar triunfando por dos cosas fundamentales:

Dan opción a seguir una lectura en momentos de tiempo perdido (esperando un autobús, viajando). Pese a que tengas el libro físico en casa, esperando.

Por otro lado, es una herramienta adecuada para consultar un manual técnico, un diccionario, una ley, en cualquier momento en el que lo precises, puedes llevar encima un sinfín de contenido digital.

Es improbable que el libro digital le reste terreno al libro físico —que también está en un buen momento—, y menos aún, como sostenían muchos en los 90, que acabe con el formato papel del libro. En una sociedad que intenta ir hacia la sostenibilidad, me parece positivo que convivan ambos soportes.

Aunque aún hay quien sostiene que le hacemos un favor al planeta reduciendo las impresiones físicas en los libros, se trata de un tema complicado, ya que la impresión física va a seguir siendo necesaria.

Algo que me preocupa es la permanencia histórica de los contenidos que solo son digitales. Muchos textos egipcios se perdieron por las características de degradación del papiro. En los llamados palimpsestos, en los que se aprovechaba el papel en el ya había contenido escrito, se perdía la información anterior. ¿Pasará igual con los libros electrónicos?, ¿Usaremos el espacio de disco para almacenar otros ebooks y perderemos los datos?, ¿Con ello la continuidad cultural escrita?

¡Claro que no!, ya se encargarán los historiadores de obtener dichos escritos y representarlos en los soportes que surjan con la innovación futura.

Los archivos digitales llegarán a los futuros habitantes de la tierrra, como nos han llegado los incunables o los manuscritos redactados en un scriptorum.

Demos la bienvenida —ahora sí— a la era del papel digital.

jueves, 21 de mayo de 2009

SUPERSTICIONES


Martes 13 de junio,
me levanto de la cama con el pie izquierdo
como de costumbre,
me visto deprisa,
hace un día caluroso,
algo me dice que va a suceder un acontecimiento desagradable,
lo intuyo,
en mi mente no dejan de venir flashes y flashes del incidente.

Me sirvo mi tazón diario matinal de cereales ahogados en abundante leche,
al introducirlo en el microondas derramo el bol,
con mi consiguiente enfado y serie de blasfemas variadas.

Me visto y bajo a la calle,
un gato negro y viejo se cruza fugaz en mi camino con ojos cristalinos y verdes como la hierba,
se esconde debajo de un coche atemorizado,
sospecho que él también intuye algo,
a su edad seguro que ya ha gastado cinco vidas.

Al pasar por el restaurante de la esquina,
alcanzo vagamente a ver al camarero,
vertiendo la sal sobre la mesa de un solitario cliente en un intento malabarista para evitarlo,
pocos metros mas adelante atisbo un andamio,
lo esquivo a duras penas entre la muchedumbre
a la vez que una pareja de origen oriental me impiden avanzar,
con su paraguas abierto,
evitando así que el sol acaricie su blancuzca y delicada piel de melocotón,
andan delante mío con un ritmo cansino y autista,
hablando no sé que idioma,
me suena a chino,
apuntan fascinados con sus dedos a todos los edificios de más de treinta alturas,
¡jodidos rollitos!.

Entro a la panadería y observo detenidamente que la escoba está cambiada de lugar,
detrás de una puerta situada al revés,
cruzo los dedos y toco la madera del mostrador,
¡Dios me bendiga en este día insufrible!,
desando mi camino y vuelvo a casa con mi pan,
me dispongo a subir y antes de ensartar la llave en la cerradura,
golpeo tres veces la punta contra el pomo,
buena suerte,
o eso creo.


Me desvisto y me doy cuenta de que mis calzoncillos están del revés,
voy al váter,
me miro al espejo y examino el pequeño derrame en mi ojo derecho,
me lavo la cara
a la vez que el agua purifica mi arrugado rostro,
escucho el frenazo de un coche en la calle,
lamento incesante de ambulancias...

lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti, simplemente




Te dejo con tu vida

tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

sábado, 16 de mayo de 2009

Un punto de bondad y sueño. Feria del libro en Badajoz

















Esta mañana he asistido a la presentación de El vuelo de la Palabra en sus dos modalidades de poesía y cuento, en el contexto de la Feria del libro en Badajoz. Me alegro de haber estado allí. Primero, por que me he econtrado con amigos que hacía tiempo no veía. Siempre los mismos laureles en todos los caldos. Segundo, porque hay que apoyar los aires de cultura popular, la inicitiva, que independiente del color político, se ha mantenido en el ayuntamiento de Badajoz.


En El vuelo de la Palabra, se mezclan autores noveles con autores consagrados, autoestima para unos, cura de humildad para otros. Una idea genial que durante más de dieciseis años Juan Manuel Cardoso ha llevado hacia adelante. Este es una gran persona, desde este año, sin regentar los destinos de este Vuelo Literario...A pesar de todo creo que la feria se presenta bien.


En el marco de la arreglada plaza de S. Atón y a la sombra de la imagen de Godoy, los libros se ofrecen a todos,como frutas maduras, con la ventaja de poderlos tocar y también comprar, con los descuentos pertinentes.
Una gozada ver este festín de las letras, que es una feria del libro, donde los comensales anónimos se entregan a todo lo que se presenta.


Me gustó haber ido por ese hecho de compartir experiencias con un montón de personas amigas: con Estrella Doncel, poeta insigne; con Jose M. Sito Lerate, alguien más que poeta, la poesía vivida en la mirada; con Milagrosa Ortega, la amabilidad hecha verso; con Moisés Cayetano, una mezcla de revolución del 25 de abril; y tantos otros que, durante mucho tiempo, me han indicado el norte de las letras y de quienes he aprendido. Es verdad, en este mundo cruel de la literatura, donde hay un cierto sesgo de envidia pueril y competencia desleal, hay tambien compromiso y desinterés. Menos mal.


Las ferias del libro dan la oportunidad de acercar a todos al rito de la lectura y de la palabra escrita y sus paisajes.Qué importante es estar con actitud reverente haciendo solemne ese gesto mágico de leer. Siempre aprender y sorprenderse como descubro en mi compañero y amigo José María Cumbreño. Una suerte tenerle cerca.


En fin, Esta XXVIII feria del libro cumplirá un año más con sus objetivos y lo mejor de todo es que dejará un punto de bondad y sueño allí donde lo contidiano nos ha reventado la ilusión.

lunes, 11 de mayo de 2009

No importa

No importa que el día esté nublado, no importa.

Los ojos siguen acogiendo la maternidad caliente
de la tierra, ese brillo de las plantas que late
al ritmo del olor de esta primavera nublada.

No importa si hoy me encuentro
en el punto de llegada y de partida
mientras siento vivirme en el presente.

Los gestos me enfrentan a la vida, a las cosas
que no consigo expresar, a las palabras que guardo
en el silente espacio del alma.

No importa si la casa tiene
las ventanas abiertas o cerradas,
no importa.

Las manos se vuelven rostro, paciencia
al recordar las caricias del agua, espíritu
al tocar los objetos que otros tocaron.

No importa si hoy está nublado, no importa.
Vivo al gustar el cielo
dentro de la boca, el infierno
al pronunciarlo.

No importa como esté el día
si la palabra me devuelve
al origen, esa palabra
que enmudece al contemplar
el espacio donde todos nos movemos.

No importa el resto porque sigo
creciendo, perversa y endiabladamente,
en el amor.

martes, 28 de abril de 2009

La herida de Federico (Jean Cocteau)

Nos remite nuestra amiga Faustina un recorte de prensa del El Cultural de El Mundo. Es una carta (inédita) de Jean Cocteau en la que da —un maravilloso— adiós a Federico García Lorca.

Gracias por compartirla con nosotros, Faustina.

sábado, 25 de abril de 2009

Libro de Microrrelatos

TOMADO DE UNA NOTA DE PRENSA

"El Presidente del Gobierno regala a sus ministros 'Cuentos del libro de la noche', una colección de microrrelatos del académico Merino"

"El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha regalado a todos sus ministros, con motivo de la celebración ayer del Día del Libro, 'Los cuentos del libro de la noche', ochenta y cinco microrrelatos 'soñados o pensados al hilo del sueño' e ilustrados por el propio autor. Ha sido la vicepresidenta primera del Congreso, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha desvelado hoy -en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros- el regalo que han recibido todos los miembros del Gabinete de manos de Zapatero con motivo del Día del Libro. De la Vega ha asegurado tener 'un enorme deseo de empezar a leer' los 'Cuentos del libro de la noche', en el que Merino, que ingresó en la Real Academia Española el pasado 19 de abril, reúne relatos fantásticos, oníricos, reales o imaginarios.Por su parte, la vicepresidenta ha obsequiado, como en años anteriores, a los periodistas asistentes a la rueda de prensa del Consejo de Ministros con una compilación de la poesía de José Bergamín, a quien se ha referido como 'una de las figuras más originales de la cultura española del siglo XX'. Para De la Vega, Bergamín 'no fue plenamente reconocido en su momento', quizá -ha dicho- 'por lo inclasificable de su obra', y ha recordado que, pese a ser un miembro de la Generación del 27 y a su pasión por la poesía, 'no empezó a publicar sus propios poemas hasta los años 60'.La recopilación de su poesía que ha hecho ahora la Sociedad de Conmemoraciones Culturales recoge, según la vicepresidenta, el legado completo de la lírica de José Bergamín, 'un arte para el que nunca hay malos tiempos' y, con cuyas páginas -ha dicho- 'espero que disfruten tanto como yo he podido hacerlo'.La portavoz del Ejecutivo ha felicitado también a Juan Marsé, en nombre de todo el Gobierno, por el Premio Cervantes que recibió ayer de manos del Rey, en el que se reconoce 'la trayectoria de alguien que ha sabido radiografiar como pocos el pulso de su tiempo'.Ha recordado la frase pronunciada ayer por Marsé en su discurso, en la que aseguraba que el trabajo del escritor es 'tener una buena historia y contarla bien', y expresado su deseo de que el escritor 'nos siga regalando sus magníficas historias'.".

viernes, 24 de abril de 2009

Dudas. Dúvidas

















El Atlántico impresiona en Figuéira da Foz .


No sabía si eran las calles
o el cielo, no sabía por qué
la sangre inundaba la pasión,
se hacía río, color, en mis huidas.
Me desperté. El mar
estaba frente a mi puerta.

Sabía que eras tú
y guardé silencio.





Não saiba se foram as ruas
ou o céu, não saiba por qué
a sangue inundava o sofrimento,
faça-se rio, cor,
nas minhas fugidas

Despertei-me. O mar esteve
a frente da mihna porta.

Saiba que eras tu
e guardei silêncio.

jueves, 23 de abril de 2009

En el día del Libro

Como homenaje al Día del Libro, y a lo que él representa en el amplio horizonte de la Cultura, he unido, a uno de los poemas que publiqué en “Tiempo de Hombre”, en la Editorial “Imcrea”, música y fotografía para expresar mejor el sentido profundo y humano que el verso lleva. Espero que os guste. Os adjunto el video.

En el Día del Libro



UN HACHA PARA LORENZO

Relato basado en un hecho real.
Isabel Agüera Espejo-Saavedra

El Hospital Provincial huele a devueltos, a leche caliente, a sopa del cocido... El hospital es, una arcada que transmuta en hipos, eructos, náuseas con sabor, con olor a caramelos de eucalipto en un insoportable revoltijo de medicamentos viejos. El hospital a las ocho de la tarde, en esta novena planta, todo ventanas, cielo, nubes pájaros... es como una inhóspita nave de silencios, miradas insomnes, suspiros que rezan, que lloran, y se pierden en el infinito susurro de las horas de nadie, que se estiran, que se agigantan, que se tornan agonía y muerte.
Ayer yo no conocía a Lorenzo. Hoy, en un repente, en un instante de mi desconcierto, la muerte y yo nos hemos sentado frente a frente en un atardecer de silencios y nubes.
Él, una calva que se hunde eternamente sobre su hombro derecho. Él, un cáncer que alimenta una botella de suero. Él, un puñado de pellejos que se revuelven en mantas azules que apestan en una mezcolanza de apocalípticas repugnancias. Él, sobre todo, un cigarro que no se apea de su media mano libre de esparadrapos y agujas. Yo lo que quiero es un hacha y no me la dan –repite en un baboseo de palabras-. Me quitaron un pulmón, me quitaron el páncreas, ése, como se diga, y ahora la gangrena… ¡Un hachazo y es lo que quiero!
Ayer yo no conocía a Lorenzo… Hoy, sentada en este viejo sillón corinto de eterno chirriar, mecedora de mis largos miedos, noto el reverberar de cuerpos y almas, y son como el lamento de todo un universo de dolor en el que un Dios se pierde tras las estrellas apagadas en el caos de la desesperación.
Hoy, yo, en este regazo donde palpitan rumores de tempestades y lágrimas, de ojos sin más faro que el pequeñísimo vuelo del milagro, miro a Lorenzo y Lorenzo me mira: ¿Para qué quiero vivir, niña? Me tenían que haber cortado las manos a tiempo. Yo lo que quiero es un hacha.
Y yo entiendo el humo de sus cigarrillos que ni tan siquiera puede sostener entre sus dedos, huesos largos, pajizos, agonizantes. Y sin respuesta, quisiera que esta nave despegara en busca de una creación nueva, a la orilla de otra playa donde Lorenzo encontrara su nueva oportunidad y volviera a ser vida.
Y quisiera, ¡maldita sea!, un hacha para Lorenzo.

martes, 21 de abril de 2009

Imcrea diseño editorial Premio Fomento de la Lectura


Como ya sabéis Imcrea diseño editorial ha obtenido el Premio Fomento de la Lectura a la mejor iniciativa empresarial relacionada con el libro y el fomento de la lectura, que otorga el Plan de Fomento de la Lectura de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura.

El Premio será entregado durante los actos institucionales del Día de Libro que tendrán lugar en la Biblioteca de Extremadura el próximo jueves 23 de abril.

Quiero aprovechar esta grata ocasión para agradecer el apoyo que nos ofrecéis en nuestras campañas de Fomento de la escritura y la Lectura infantil y juvenil, así como las aportaciones a Xindicato de favores, las ayudas para el Certamen, los libros donados, los trofeos, el material escolar, la difusión de las noticias, las instalaciones cedidas, todas las aportaciones a MásLectura, el inmejorable ambiente en el Blog...

Pero ante todo quiero expresar mi gratitud por vuestro consejo y amistad.

Ya se nos ocurrirá algo para celebrarlo todos juntos.

Día de la Creatividad

En el Día de la Creatividad se me antoja publicar un breve manifiesto en pro del pensamiento creativo frente al pensar lógico:

La innovación —como creatividad aplicada— y la cultura marcan el paso necesario de cualquier sociedad hacia un futuro de prosperidad y correcto desarrollo.

Por ello la esencia de todo avance, ya sea científico, tecnológico, medioambiental... es fruto del reconocimiento lógico hacia las mentes creativas.

Nuestro carácter lógico está acostumbrado a rechazar las ideas creativas, que demasiadas veces se quedan en eso, en simples ideas sin aplicar, ideas que mueren sin haber tenido una sola oportunidad.

Por ello, para el fomento de la creatividad en nuestros escolares, se deben dejar a un lado determinados aspectos metodológicos occidentales de enseñanza, premiando y estimulando al estudiante creativo al igual que se hace con el escolar lógico.

lunes, 20 de abril de 2009

Alas de Buarcos

Como el movimiento, agua
en el cauce de las manos,
las palabras. Como fuego.

Tanta vida en los rincones,
tantas respuestas
pintadas, tanta serenidad
sobreviviendo al tiempo. Calles,
alas de Buarcos.

Sobre la mesa miradas
con nombre propio,
toda la sed de la memoria.
Un gesto trazado en el infinito
De las risas.

La mujer se fue. Olía a preguntas.

Era por la tarde, cuando los caminos
descansan, cuando los rostros
toman el color gris de las nubes
y la humedad se agacha en las piedras.
Era por la tarde cuando descubrimos,
que la felicidad tiene nombre.

Como un abrazo, aire
en el límite de la mirada,
los deseos.




Do mesmo modo que o movimento, água
no cauce das mãos,
as palabras. Como fogo.


Tanta vida nos cantos,
tantas respostas
coloridas, tanta serenidade
sobrevivendo ao tempo. Ruas,
asas de Buarcos.


Sobre a mesa olhadas
con nome próprio,
toda a sede da memória.
Um gesto traçado no infinito
das risadas

A mulher tinha-se ido. Cheiraba a perguntas.

Foi pela tarde, quando as estradas
deitam-se, quando os rostos
apanhan a cor cincento das nuvens
e a humidade agacha-se nas pedras.
Foi pela tarde quando descobrimos
que a felicidade tem nome.


Do mesmo modo que um abraço, aire
no límite da olhada,
os desejos.

martes, 14 de abril de 2009

La soledad de los números primos

Os recomiendo un libro que no me ha dejado indiferente, —lo mejor que he leído en los últimos meses—. La soledad de los número primos habla de las envidias infundadas, de las soledades compartidas, y de un amor matemático entre dos personajes hermosamente imperfectos.

Se trata de la primera novela de un joven autor milanense llamado Paolo Giordano, sin duda va a ser la sensación de este año en toda Europa.

lunes, 13 de abril de 2009

Á beira-mar

De mi viaje a Coimbra y Figueira da Foz os he traido estos versos



Era por la tarde, cuando las campanas
de la Misericordia llamaban
a la oración,cuando el viento,
y la lluvia, rompían
en las rocas. Era por la tarde
cuando abrimos la puerta
del café
y saludamos a Manuel.

Una mujer tomaba el té
de las cinco.

Sobre las paredes líneas abstractas
de cuadros agolpados,
olas de existencias, sueños
que abultaban
por encima del color.
Un caos organizado
que trazaba historias,
con nombre propio, en el revés
de los lienzos.

Tanta riqueza en tan poco espacio,
tantos tesoros sin enmarcar
en esa claridad
del alma,
frontera entre la tierra
y el océano,“á beira-mar”.





Foi pela tarde, cuando as campainhas
da Misericordia chamabam
à oração,quando o vento apertaba
e a chuva quebrabam
nas rochas. Foi pela tarde
quando abrimos a porta
do café
e saudamos ao Manuel.

Uma mulher tomaba o chá
das cinco.

Sobre as paredes as linhas abstractas
dos cuadros amontoados,
ondas da existencia, sonhos
que avolumavam por em cima da cor.
Um caos organizado que traçava historias
com nome próprio, no reverso
dos lenços.

Tanta riqueza em tão pouco espaço,
tantos tesouros sem molduras
nessa claridade
do alma,
fronteira entre a terra
e o oceano,à beira-mar.

miércoles, 1 de abril de 2009

Concurso de relatos cortos en el Blog

Para intentar animar las entradas "originales y creativas" del Blog, desde imcrea hemos decidido convocar un concurso de relatos cortos. Con las siguientes bases:

- Se permiten relatos cortos de hasta 300 palabras.
- Cada autor (miembro del Blog) podrá ingresar el número de relatos que quiera a modo de entrada.
- El tema será libre.
- Las votaciones las realizarán los propios miembros del Blog mediante comentarios y una puntuación de 0 a 10.
-Si algún autor no miembro del Blog desea participar debe solicitarlo pulsando aquí

Y el premio...

¿Qué os parece un lote de libros?