Se ha producido un error en este gadget.
La cultura, la escritura, la lectura y su fomento son los pilares del Blog.
Las entradas del Blog son principalmente:
| Presentaciones online de libros | Aportación de poesía y relatos originales | Recomendaciones culturales y de lectura | Opinión y crítica literaria | Programas de fomento de la lectura y la escritura |

Los miembros del Blog tienen libertad en sus opiniones siempre que se ajusten a la temática y cumplan con unas normas básicas de respeto y de ética.
En nuestro Blog se valoran todas las ideas de los miembros y se trabaja en equipo.
Se permiten nuevas incorporaciones mediante la proposición de los integrantes.
| contacto |

martes, 24 de febrero de 2009

De la careta al cuento

Esta semana estoy confeccionando con mis " niños" caretas para el carnaval: brujas, payasos, animales, princesas.... Ocupar por un rato el personaje ficticio y actuar. A partir de ellas, creamos historias y eso me recuerda la estructura del cuento folklórico, el cuento de hadas.

Cuando estudié la Morfología del cuento de Propp con sus 31 funciones, descubrí un método de trabajo que durante años apliqué con mis alumnos universitarios en varios géneros literarios.

Realmente, como en los mitos clásicos, novelas policiacas, películas de héroes o comics, entre otras series, los cuentos folklóricos de antes y de ahora, para niños o para adultos, siguen una línea estructural idéntica: pueden faltar funciones, pero las que se dan se suceden en el mismo orden. Igualmente ocurre con los personajes: héroe, antihéroe, agresor, victima, donante, auxiliar del héroe...

Cuando Perrault escribió la historia de Caperucita, lo hizo para las mujeres de la corte francesa del XVII, para prevenirlas del lobo-hombre. Pero el público infantil se lo apropió, como otras historias en las que los animales hablan, los finales son felices, los buenos son muy fuertes , los malos nuncan ganan y hay elementos mágicos.

Son lecciones de tradición y cultura envueltas en más o menos fantasía. Eso significan los cuentos, los de hadas como los llamábamos.

Me gustan los cuentos clásicos, los que recibíamos como regalo especial y mas aún si teníamos la suerte de que fueran con ilustraciones de Ferrándiz.

Ahora hay otros héroes, otros medios, otras intenciones pero el niño seguirá buscando su careta de bueno para vencer al malo o la del malo para hacer lo que sabe que no está bien pero... es una careta.

3 comentarios:

tino dijo...

Mi querida Faustina, la careta no deja de ser lo que los griegos llamaban "prosopon"=persona. De ahí que nosotros somos personajes de esta realidad que Calderón ya bautizó como el Gran Teatro del mundo. Hacer caretas, jugar a personajes es genial, y el ingenio se aguiza porque al final siempre se termina haciendo el personaje que realmente deseamos ser...El carnaval y sus mascaradas es una forma esperpéntica de decir lo que no nos atrevemos dejando que el frontal se desboque...Bueno, saludos. Aprovecho para felicitarte por tu libro...¡Leiste el comentario? Intenté leerlo con detención y sin prisas. Un abrazote. Tino

Faustina dijo...

Estimado Tino, estamos de acuerdo en lo de la mascarada y el carnaval.
Claro que me gustó el comentario y te escribí un correo a la dirección de mail que localicé tuya ( lotinobis). Ya veo que no te ha llegado o no te ha dado tiempo a verla. Me encantó tu crítica tan detallada y positiva.
Un abrazo

tino dijo...

Mi querida Faustina lo siento pero no me llegó ningún correo. El mío es lotinobis@yahoo.es
El tuyo cual es?
De todas formas creo que el objetivo de contribuir a este blog se va cumplimentando estableciendo esta red social de amigos de la palabra escrita...Enhorabuena. Un abrazote. Tino