Se ha producido un error en este gadget.
La cultura, la escritura, la lectura y su fomento son los pilares del Blog.
Las entradas del Blog son principalmente:
| Presentaciones online de libros | Aportación de poesía y relatos originales | Recomendaciones culturales y de lectura | Opinión y crítica literaria | Programas de fomento de la lectura y la escritura |

Los miembros del Blog tienen libertad en sus opiniones siempre que se ajusten a la temática y cumplan con unas normas básicas de respeto y de ética.
En nuestro Blog se valoran todas las ideas de los miembros y se trabaja en equipo.
Se permiten nuevas incorporaciones mediante la proposición de los integrantes.
| contacto |

sábado, 7 de febrero de 2009

Tiempo de hombre Presentación

Hoy tengo que decirte
mi palabra.
Una palabra
guardada en el secreto
de amaneceres tibios
y de crecidas noches,
a la espera.

He querido comenzar la presentación con una cita del libro, unos versos que hablan de "la palabra", de esa palabra que en ocasiones ocultamos, aunque tengamos un latente deseo de "gritarla".

Cuando los versos mojan el papel ante la mirada de un único hombre, casi siempre aparece la necesidad de compartir las palabras, una a una.

José María Carrascosa comparte con "Tiempo de hombre" sus palabras más secretas, invitándonos a reflexionar sobre la espera más íntima del hombre a través de unos poemas que invitan a leer sobre nuestros propios pasos.

Pero "Tiempo de hombre" es más que un poemario intimista, en sus versos se diluyen la "filosófica verdad" del devenir del hombre, y el paso del tiempo en las distintas etapas de la vida.

Disfrutemos ahora de las palabras de José María Carrascosa.

1 comentario:

FERNANDO dijo...

El itinerario existencial de José María, tan profundamente expuesto en este hermoso gran librito (por el que les felicito, a él y a la joven editorial) es un clamar a la transcendencia desde el dolor de la inmanencia, con las infinitas punzadas de sus finitudes.Enmarco su camino en un par de estrofas:
En uno de los bordes: "Ignoro cuánto tiempo de dejado a mis manos / buscarte entre las sombrs como un ciego".
En el otro borde que bordea su itinerario existncial: "El hombre es poca cosa. / Quizás, nada. / Sólo en su haber, las manos. / Unas manos alargadas, inusitadamente, / intentado coger alguna estrella..."
Gracias, José María, por dejarnos acompañarte en tu doloroso y esperanzado caminar.